jueves, 4 de marzo de 2010

A TRAVÉS DE LA VENTANA

“Podrán cortar las flores pero no podrán detener la primavera…”


Busco en mi interior los abrazos
que me niega la lluvia del medio día,
me vuelvo del revés en rebeldía
frente a lo que me ofrece de soslayo
esta triste ventana fría,
números en color rojo encendido,
carniceros de las cifras
porteadores de la inopia lacerante
generadores de pesadillas
damas de vestido largo
y largas listas de pretendientes,
señoreados directores
de grandes sucursales
y obscenas oficinas,
los del verbo mentiroso
y la calumnia por bandera,
los que prohíben la sonrisa
y nos hacen rezar de miedo,
los que visten de negro
y calzan negros corazones,
las víboras bajo las sábanas,
las noches verdes de angustia
sin nada que llevarse a la boca,
los otros, los de enfrente,
los que no saben,
los que no entienden
que no somos un número,
que somos sangre, corazón y rabia,
que latimos,
que soñamos,
que caminamos
con los pies en la calle,
en el barro,
en los portales canallas
de las fronteras de mi barrio,
en las fábricas
y en el campo,
allá donde existan flores
que llevarnos al alma,
que somos
que existimos
que queremos
y exigimos
nuestra merecida cuota
de brillante primavera.

Juan Antonio González Molina

12 comentarios:

  1. Hace tiempo que no oigo gritar a alguien con tanta belleza. Tu poema es un clamor a la primavera de todos y sobre todo a la que se le niega a los otros.
    Un lujo leerte.

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  2. Que belleza, compañero. Cuánta fuerza en esa vida que llevás, cuánta lucha. Nos pisan una y otra y otra vez y siempre estás de pie regalando merecidas flores, mientras te quedás con esa que ilumina la mesa de luz de tu día, mientras el aroma floral llega hasta esta parte del mundo, aunque también nos pisen, aunque también nos duela.
    Que lindo leerte.
    Cariños!

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  3. Practico todos... uno y cada uno de los aplausos que me brotaron de las manos y del alma al terminar de leer este tremando poema...

    Lindas palabras para decirlas con una guitarra roja como el amanecer de mis lares...

    Saludos revolucionarios.
    Juan Manuel.

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  4. Amigo, qué forma de llegar al perplejo corazón del hombre en sus diversos retratos,qué forma lograda de transformarte en un arma cargada de futuro, mi mas sincera enhorabuena, en esta noche de buceadora.

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  5. Lasceran...y mucho tus palabras, aunque creo que a los dueños de los números no hay que explicarles nada.

    No entienden.

    Un beso!

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  6. que placer leerte.
    de veras, hoy tengo un dia asín..y me ha puesto los pelillos de punta esas nanas de la cebolla que tanto recité...
    un besín por todo ello

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  7. Que redondo el poema. El juego de palabras que hiciste me encantó. A través de la ventana logras ver todo y más allá del marco. Logras captar lo imposible, aún así, sigues percibiendo ráfagas de realidad.

    Un abrazo amigo.

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  8. COMO SIEMPRE: ADELANTE COMPAÑERO,CAMARADA,HERMANO...ES BELLA TU PROTESTA,
    MUCHAS GRACIAS
    LIDIA-LA ESCRIBA

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  9. Gracias, Juan Antonio, porque tu lucha es la lucha de la justicia, la lucha de la verdad en contra de la hipocresía, la lucha de los más pobres cargados de la fuerza que les da la razón...Pero sólo tú sabes escoger la palabra o el ritmo adecuado, sólo tú transmites con esa belleza la fealdad de la realidad.

    Espero que la vida sepa recompensar tu lucha, tu tesón.

    Eres uno de mis poetas favoritos.

    Un beso.

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  10. Un aplauso compañero, siempre es un placer leerte.

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  11. Juan querido. Muito Lindo, sempre, seus poemas. Este em especial..."allá donde existan flores
    que llevarnos al alma,
    que somos
    que existimos
    que queremos
    y exigimos
    nuestra merecida cuota
    de brillante primavera..."

    Beso, con la ternura de siempre

    Jacque

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NANAS DE LA CEBOLLA

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.